Inicio / Editorial / Amenazas que se pueden transformar en oportunidades

Amenazas que se pueden transformar en oportunidades

Contenido de éste artículo

Por Raúl Marsó

Pasado el 26 de octubre, terminada la etapa donde la mentira es la reina en las comunicaciones, nos queda expuesta la realidad donde debemos movernos.

Observando los números de la economía mundial, aterra ver a nuestro país, en la decadencia que entró y se prolongó durante muchos años, llegando a tener un crecimiento a lo largo de todo este tiempo un poco superior a Haití.

Esto es el pasado y solo sirve para lamentarse o lamerse las heridas, participar de la queja. La realidad es otra, estamos en un proceso de cambio, traccionado por fuerzas que no son fáciles de distinguir, que nos llevan a pensar que esta vez sí podemos salir del ostracismo al que fuimos sometidos.

Cuando uno se eleva y ve el mundo y sus oportunidades, se hace más fácil ver el camino que debemos transitar ¿Desde dónde partimos? Desde un país que no tiene conflictos mundiales, desde una nación con agua y tierras fértiles, que tiene buena carne y mejor vino, paisajes exuberantes y que tiene jóvenes capaces e inteligentes con ganas de tomar riesgo a los que debemos apuntalar para que enfrenten las fuerzas castradoras a diario.

No tenemos problemas religiosos, vivimos en democracia, respeto por la propiedad privada, Justicia “glup”, políticos “doble glup”, ambientalistas “triple glup” y podría seguir con muchas amenazas que nos tienen atrapados.

La inteligencia artificial, la robótica pueden jugar a nuestro favor si sabemos utilizarla. Lo concreto es que producimos alimentos y éstos, por ahora, no son descartados del menú diario del futuro.

_“La gente se va a seguir alimentando, ¡comiendo!”, “¿Qué?”

Lo que acostumbra a hacer todos los días, lo que aparece como moda y puede cambiar en nuevos hábitos saludables, pero va a seguir consumiendo.

La proteína de la carne de pollo es de muy buena calidad, crece en todo el mundo su consumo y nosotros sabemos cómo hacerla.

Que Brasil puede entrar a nuestro mercado, que USA firmaría un convenio de comercio donde el pollo no tiene reciprocidad. Bla Bla bla… Son nuevas amenazas que nos harán más eficientes para poder convivir.

Nada es gratis, la fiesta se terminó, y viene la cuenta. Qué suerte tenemos de poseer tantas fortalezas para poder pagar y pasar a un mundo donde seamos acreedores.

No perdamos la oportunidad de transformar estas amenazas en oportunidades.

¡Felices fiestas para todos!